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Piedra de Luna marrón piedra rodada 1 /250gr

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Piedra de Luna marrón piedra rodada

La Piedra de Luna es un mineral irisado, símbolo de suavidad y feminidad. Favorece la intuición, expresión emocional, calma y tolerancia. Ideal para meditación, reflexión y equilibrio emocional. Las variedades naranja a marrón aportan arraigo y estabilidad, útiles para quienes tienden a distraerse o soñar despiertos.

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Piedra de Luna marrón piedra rodada 1

Piedra de Luna

Hablando científicamente

La Piedra de Luna, también conocida como hecatolita, es una variedad de adularia, un tipo de ortoclasa perteneciente a los tectosilicatos, dentro de la familia de los feldespatos. Presenta una textura perthítica, característica de la intercrecimiento de cristales de ortoclasa y albita. Su fórmula química es KAlSi₃O₈, lo que la sitúa dentro de los feldespatos potásicos.

Esta piedra se distingue por su adularescencia, un fenómeno óptico que produce reflejos brillantes que varían del azul al plateado, dependiendo del ángulo de la luz. Sus colores naturales incluyen el blanco irisado, beige, tonos amarillos, azulados, marrón oscuro y verdes suaves. Esta característica hace que cada ejemplar sea único y apreciado para la joyería y coleccionismo mineralógico.

La dureza de la piedra de luna es moderada, aproximadamente 6-6,5 en la escala de Mohs, lo que requiere cuidado al tallarla o usarla en piezas de joyería fina. Los principales yacimientos se encuentran en India, Sri Lanka, Birmania, Brasil y Madagascar, donde se extraen cristales translúcidos a semiopacos, a menudo en forma de cabujones para resaltar su adularescencia.

 

Hablando tradicionalmente

El nombre “Piedra de Luna” proviene de sus reflejos irisados que recuerdan la luz de la luna, mientras que el nombre hecatolita está vinculado a la diosa griega Hécate, asociada con la luna y la noche.

A lo largo de la historia, la piedra ha sido valorada en diversas culturas:

India: se pensaba que estaba formada por rayos de luna solidificados, reflejando su luminosidad suave y lechosa.

Roma antigua: vinculada a la diosa Diana, protectora de los animales y símbolo de la feminidad.

Grecia: relacionada con Nyx, diosa de la noche, y con Selene, la deidad de la luna llena.

Sioux: asociada con Hanwi, “sol de la noche”, usada como protección frente a espíritus durante la noche.

En la antigüedad, la piedra se utilizaba como amuleta protectora de viajeros, especialmente durante la noche, y se creía que su potencia era mayor al reflejar la luz de la luna sobre el agua. También se decía que colocar la piedra de luna bajo la lengua durante la noche de luna llena podía revelar visiones del futuro, según el folklore.

Hablando energéticamente

La Piedra de Luna se caracteriza por su suavidad emocional y efecto calmante. Ayuda a las personas a desarrollar tolerancia, comprensión y paciencia, especialmente aquellas con un carácter rígido, crítico o materialista. Favorece la expresión emocional, estimulando la comunicación de sentimientos y emociones, y promoviendo la claridad en la interacción con los demás.

Se asocia a la feminidad, la intuición y la percepción emocional, y puede servir de apoyo para hombres y mujeres que tienen dificultades para expresar afecto o emociones de manera natural. También fomenta la apertura emocional y la empatía, contribuyendo a relaciones más armoniosas y equilibradas.

Las variedades de color naranja a marrón tienen un efecto adicional sobre el arraigo y la estabilidad emocional, proporcionando soporte a quienes tienden a dispersarse o a soñar despiertos con frecuencia. La piedra ayuda a mantener un equilibrio entre la imaginación, la sensibilidad emocional y la capacidad de acción en la vida cotidiana.

Además, puede ser usada en meditación, reflexión o ejercicios de concentración, colocándola en las manos o frente a uno mismo, para favorecer la introspección, la claridad mental y el análisis sereno de situaciones personales o profesionales. Su presencia en el hogar aporta un ambiente armonioso y sereno, al tiempo que realza la luminosidad y el atractivo visual del espacio.

Mi consejo para utilizar  la Piedra de Luna

Llévala como collar, anillo o pulsera para mantener su energía cerca. Colócala cerca de la cama para favorecer un sueño tranquilo. En meditación o reflexión, sosténla o colócala frente a ti para estimular la intuición y la concentración. Variedades naranja o marrón ayudan a arraigo emocional. Límpiala con agua y déjala secar a la luz indirecta para mantener su brillo y suavidad. En ningún caso la información y el asesoramiento que propone MINERAL SWEET serán susceptibles de substituir una consulta o un diagnóstico formulado por un médico o un profesional de la salud.
Peso: 0.250
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