Es el considerado Chakra maestro, se sitúa en el centro de la cabeza y es el punto de unión con el universo. Comprensión y mente son las facultades a las que se le asocia. Es de color violeta y el diamante y el cuarzo de cristal son sus piedras.
Con el color morado, el tercer ojo se sitúa en medio de la frente, así que guarda relación con la intuición, la percepción y la imaginación. Algunas de las piedras que lo asocian son la sodalita y el zafiro.
El Chakra Vishuddha se asocia a la glándula tiroides. Es el punto de la creatividad y la comunicación. Ligado al azul, sus piedras son el turquesa y el topacio azul. Además, su elemento es el éter.
El Chakra Anahata le asociamos el color verde y su elemento el aire. Se enlaza con las emociones del corazón, el amor y la armonía. La esmeralda y el cuarzo verde son las piedras que le corresponden.
El Chakra del plexo solar se asocia con el páncreas y está ubicado dos centímetros más arriba del ombligo. Su elemento es el fuego y su color el amarillo. Guarda relación con la ira o la alegría, con el poder personal y el autocontrol. Sus piedras son el ojo de tigre y el cuarzo citrino.
El también denominado Chakra sexual se encuentra debajo del abdomen. Se relaciona con las emociones, el amor físico y el bienestar general. Se le asocia con el color naranja y sus piedras son el ámbar y ágata coralina. El elemento que le representa es el agua.
Este Chakra se ubica en la base de la columna vertebral y es el punto que nos conecta con la tierra. Por lo tanto, tiene que ver con las necesidades básicas, como la seguridad, la salud o la estabilidad. Se asocia al color rojo y a piedras como el rubí y el coral rojo.