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El Jaspe amarillo Orbicular es una piedra de equilibrio y renovación.
Sus círculos naturales simbolizan los ciclos de la vida y enseñan a fluir con los cambios desde el corazón y la serenidad.
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Hablando científicamente
El Jaspe es una roca sedimentaria o volcánica compuesta por dióxido de silicio (SiO₂), con un contenido de 80 a 95 % de sílice. Pertenece al grupo de los cuarzos microcristalinos y suele contener pequeñas cantidades de arcilla o minerales metálicos como hierro o manganeso. Tiene una dureza de 6,5 a 7, un brillo mate o vítreo, y una estructura compacta y opaca. Se forma a través de procesos hidrotermales y sedimentarios, cuando la sílice se infiltra en las rocas y cristaliza lentamente. El Jaspe Orbicular se distingue por sus dibujos en forma de círculos o anillos concéntricos, en tonos verdes, amarillos o marrones. Estos patrones se forman por la cristalización de la sílice alrededor de núcleos minerales, creando la apariencia de pequeñas órbitas naturales. Los principales yacimientos se encuentran en Madagascar, México, Australia y Brasil, cada uno con matices propios. Estas formaciones circulares reflejan el tiempo geológico y la capacidad de la Tierra de crear belleza en movimiento.Hablando tradicionalmente
El nombre Jaspe proviene del latín iaspis, del griego iaspis, que significa “piedra manchada”. Desde la antigüedad, el jaspe fue considerado una piedra de protección, estabilidad y sabiduría terrenal. Egipcios, griegos y romanos la tallaban como amuleto o sello, y en la Biblia se menciona como piedra sagrada. El Jaspe Orbicular, con sus círculos y remolinos, representa el movimiento eterno y el equilibrio dinámico de la vida. Sus formas redondeadas simbolizan los ciclos naturales, la regeneración y la continuidad. Cada círculo es como un recordatorio del pulso de la existencia: nacimiento, desarrollo, transformación, descanso y renacimiento. Su energía está vinculada al cambio fluido, a la capacidad de avanzar sin miedo y de adaptarse sin perder el centro. Las culturas que lo conocieron lo relacionaban con el sol y la tierra, con la energía que da vida y con el ritmo constante de la naturaleza. El Jaspe Orbicular, por sus tonos dorados y verdes, conecta el corazón con el plexo solar: la emoción con la acción, el amor con la confianza. Es una piedra que invita a mirar hacia adelante con serenidad y entusiasmo. Hablando energéticamente El Jaspe Orbicular es una piedra de armonía interior y movimiento consciente. Actúa sobre el chakra del corazón (Anahata) y el plexo solar (Manipura), equilibrando las emociones y fortaleciendo la voluntad. Su energía circular ayuda a aceptar los cambios como parte del ciclo natural de la vida. Nos enseña que nada es estático: todo evoluciona, todo se transforma. En lugar de resistir el cambio, invita a vivirlo con alegría y confianza. A nivel emocional, calma la ansiedad y disuelve la rigidez mental. Aporta optimismo, apertura y flexibilidad, estimulando el entusiasmo y la creatividad. Es una piedra ideal para quienes atraviesan procesos de transformación o buscan reconectarse con su dinamismo interior. A nivel mental, favorece la claridad, la intuición práctica y la reflexión serena. Ayuda a filtrar la información, a discernir lo esencial y a mantener la mente abierta al aprendizaje. El Jaspe Orbicular armoniza también el yin y el yang, equilibrando el cuerpo físico con el emocional. Su energía constante y fluida invita a encontrar el ritmo propio y a caminar con paz. Es una piedra que enseña el arte del movimiento equilibrado: actuar sin prisa, fluir sin perder el rumbo, cambiar sin perder el centro.